jueves, 4 de mayo de 2017

Chochoflautas

Tenemos un chocho de la hostia montado en torno a la corrupción; la dudosa separación de poderes; neonazis con causas graves en libertad y tuiteros en la cárcel por contar chistes. Tenemos la discusión acerca de la oportunidad de una moción de censura para la que sobran los motivos; los recortes en educación y sanidad y manifestaciones planteadas para oponernos a tanto manoseo.
A una parte de la ciudadanía, en cambio, estas nimiedades no les quitan el sueño y sin dedicarle un minuto a la necesaria oposición a la oligarquía bancaria, empresarial y política que ha arruinado a nuestro país, y promete más ruina aún, ponen todo su empeño en luchar contra el "Cisheteropatriarcado". 
Su rabioso y sanguinolento enfrentamiento contra la "opresión machista", ocupa el tiempo y el esfuerzo de causas más urgentes y más estéticas. 
Oponerse al "Patriarcado" con unos sobacos peludos y la deliciosa estética de unas bragas manchadas de sangre podrá ser muy igualitario, revolucionario y todos los "arios" que deseen, pero a mi juicio, y como está el patio, no es más que una de las tantas Chuminadas con las que se entretiene parte del respetable en esta emergencia democrática que vivimos.
Estoy tan quemado con la Chochoflautas, que ya no me corto ni ante la posibilidad de recibir descalificaciones, insultos y supuestas humillaciones por parte del hembrismo de cuarta regional que aspira a hacerse con las riendas del Feminismo, que como movimiento legítimo, seguro que ve con preocupación esta deriva escatológica. 

La igualdad no es una exposición de coágulos menstruales ni el ataque indiscriminado a los hombres que sufren las mismas condiciones de vida en una sociedad aletargada y corrompida. A ver si nos enteramos de una vez y cambiamos la cuchipanda sectaria por demostraciones masivas en las calles.