miércoles, 6 de marzo de 2013

Los Miserables (y su leguleyo)


Acabado el plazo que el gobierno tenía para rectificar el indulto concedido a un asesino con buenos contactos (recuérdese que el bufete de abogados que defendía al kamikaze de la autopista emplea al hijo del ministro Gallardón), se ha consumado otra injusticia estrepitosa.
¿De qué valen los millones de Euros despilfarrados en campañas viales con actuaciones como esta?; ¿hay acaso una justicia aparte para los afines al partido del gobierno en detrimento del resto de los pardillos?... ¡¡ pido perdón por una pregunta tan estúpida; pero hay cosas en las que prefiero guardar la esperanza aunque sea remota!!
Este odioso personaje, capo del Monasterio della Giustizia, megalómano y obstinado durante años en el derroche del dinero público en obras faraónicas para satisfacer su inconmensurable ego, sufre ahora un repentino ataque de ahorro con los recursos para la justicia gratuita. El atropello jurídico también entra entre sus nuevas especialidades, y parece empeñado en alimentar la pira del odio, que cuando estalle, causará mucho dolor. Seguramente no a él, que para ese entonces estará instalado en algún pacífico lugar de la Europa de los ricos y sus mamporreros, pontificando desde la torre de marfil de su elevada moralidad venérea y alcurnia cultural. Cuando pienso que hubo un tiempo en que se decía que este descarado era progresista, me da la risa floja. Quizás entre la banda de cavernícolas de entonces, pudiera parecerlo; pero a día de hoy, o aquellos han experimentado un progresismo tardío, o él va hacia sus esencias, el más puro franquismo. Me inclino por esta segunda opción.

1 comentario:

tequila dijo...

Cuentan que su propio padre en una entrevista advirtió que su hijo de progre nada, pues era más retrógrado (perdón, quiero decir conservador) que él mismo. Por desgracia lo del Kamikaze estaba “cantao”: una vez que públicamente te decantas por alguien en contra de la justicia de la que eres Ministro (me da la risa cada vez que lo pienso) y que tras levantar ampollas y ser cuestionado vuelves a salir a defender la epilepsia indefendible de ése sinvergüenza…dejar pasar los días, hacer oídos sordos …eso no es ná: que ya le ha tocao dar marcha atrás con las tasas…
Nos encontramos indefensos. Ellos no sólo no juegan con las mismas reglas que nosotros si no que las van cambiando a su antojo y conveniencia: miserables!!!!