domingo, 19 de septiembre de 2010

Los gitanos euskaldunes

Parece de chiste, son incapaces de pensar en otra cosa que no sea sacar provecho sin hacer la menor autocrítica o pensar en la remota posibilidad de cambiar esa actitud que les ha llevado al desprecio de la mayoría. Como aquí ya no engañan a nadie, ni a los amiguetes, se han ido a buscar apoyo entre los incautos y la gauche caviar de Europa, que no conocen el percal y pudieran llegar a contemplarlos con benevolencia. Obsesionados con colocar a los abertzales en las próximas elecciones, se les ha abierto el cielo al ver la polémica actual que generan los parásitos del este e intentan ganar en despachos lejanos, lo que han terminado perdiendo donde medran, por su inquebrantable actitud de mafiosos autistas. Podía llegar a entenderse su existencia en vida del otro autista, el facha y criminal llamado Francisco Franco, al no haber resquicio democrático para las reivindicaciones de los euskaldunes, y hasta en la transición, para seguir presionando y mantener viva la necesidad de la consolidación de la democracia. Hace ya décadas que sobran, y la tan conocida cabezadurez de los vascuences de izquierdas, les dio la cobertura necesaria para seguir causando dolor a España entera, y hasta perjuicios económicos a aquellos a los que hipotéticamente defendía. Crueles, burdos e injustos, no se cortaron un pelo en asesinar a los que dentro se su mundo, se permitieron dudar de la obsoleta lucha armada en Europa occidental. Seguramente aparecerán voces comprensivas de los que escuchan llover pero no saben donde y los que no tienen cerebro para evaluar la situación histórica en la que viven. Hay que darles el mismo firme mensaje que a los Rom de los países de la Europa Oriental, que no hay lugar para los que no se integran, y siguen negándose a entender que son una minoría y no tienen ningún derecho a imponer sus tesis, negándose a la lógica integración mínima que exige la vida en común.